lunes, 28 de julio de 2008

Nota para diario Los Andes

Las pistas vs. los videojuegos


Scalextric: Pisan a fondo
Los autitos eléctricos salen a desafiar a las nuevas tecnologías. Modelos modernos y nuevos circuitos son la apuesta fuerte. Los seguidores mendocinos, precios y cómo conseguirlos.
Mariano Garreta - Especial para Estilo - Fotos: Claudio Gutiérrez

“Es como manejar un auto”, dice Dante Bartolomeo, quien tuvo su primera pista a los quince años, y ahora a sus 54 se junta con un grupo de amigos todos los sábados a apretar pulsadores.


Scalextric es el nombre comercial de la compañía más popular, en todo el mundo, que se dedica al auto slot. Un hobby con más de 50 años, que consiste en competencias de autos a escala sobre pistas eléctricas.


Con accesorios renovados y acordes a los tiempos en los que transitamos, la marca más popular de todos los tiempos sale a enfrentar los nuevos juegos electrónicos.


El mini Cooper, el Peugeot 307, la Ferrari del múltiple campeón de Fórmula Uno, Michael Schumacher, y la Mercedes Benz 300 de Juan Manuel Fangio, pistas que simulan estar en terrenos con nieve, y su último diseño digital sport de pista, despiertan interés entre sus seguidores.


“A diferencia de los simuladores del videogame éste es un juego electromecánico, no electrónico. En el necesitás tener dominio del auto, saber cuando hay que desacelerar o no”, explica Dante, quien además comparte el hobby con sus dos hijos Emiliano (22) y Bruno (20).


Es que la mayoría de sus fanáticos coinciden en que para correr con una Scalextric "la edad es lo de menos. Se puede comenzar desde los 12 hasta la edad que uno quiera".


Difícil de encontrar


Para Mariano, encargado del local Venus 3 de la Galería Tonsa (Agente oficial Scalextric en Mendoza) “muchos clientes se la compran para aislarse de la rutina diaria y los problemas cotidianos”.

Explica, también, que desde hace tres años atrás las ventas de pistas han aumentado, y que desde hace un año y medio ha tomado más fuerza aún.

Sin embargo, en las vidrieras de las grandes jugueterías de nuestra ciudad y en los híper sólo se exhiben marcas alternativas.

Esto se debe según Héctor, propietario de Marilú (Rioja 1272, Ciudad), a "que la fábrica en Argentina dejó de existir, y ahora las Scalextric que se pueden conseguir son importadas desde España e Inglaterra. Los costos para importarlas son muy altos"

Las únicas pistas que se pueden conseguir - también importadas, pero más económicas- son de origen asiático, y se pueden adquirir a partir de los $ 80.

Pero, para el comerciante de calle Rioja "no hay comparación con Scalextric, la calidad no es la misma".

También se pueden comprar por Internet: www.scalextric.com.ar y en www.autoslot.com. Los precios oscilan entre $ 400 y $ 1.500, más el costo de envío.


Locos por las pistas


Pese a esto, en la provincia fanáticos del auto slot - jóvenes y adultos- se juntan todos los sábados en Pacífico para disfrutar de “un hobby sano que te permite, a través del club, juntarte y compartir un asado entre familiares y amigos”, comenta Jorge Torresi (54), mientras se prepara para competir en la gran pista de seis canales armada totalmente por ellos.


Además, como explican sus seguidores en Mendoza, “aquí se hace todo un trabajo previo desde la preparación del motor, pasando por el armado y la pintura de la carrocería, hasta ver el auto materializado sobre los rieles” comenta Ricardo Gimeno (54), otro fan de Scalextric.


Los pulsadores están listos para desatar nuevamente una pasión, que fue furor cinco décadas atrás, y que hoy pretende dar pelea a las nuevas tecnologías y conquistar a los jóvenes del siglo veintiuno.






Para ver la nota directamente ingresa al siguiente enlace: http://www.losandes.com.ar/notas/2008/7/27/estilo-371832.asp